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Un líder musulmán se disculpa tras comparar a las mujeres sin velo con "trozos de carne"
EFE. 26.10.2006 - 14:16h

        Se trata del jeque Taj al-Din al-Hilaly, guía espiritual de la comunidad musulmana en Australia.
        "Pido perdón sin reservas a cualquier mujer que se haya sentido ofendida por mis palabras", dijo.
El jeque Taj al-Din al-Hilaly, considerado por algunos el guía espiritual de la comunidad musulmana en Australia, se disculpó hoy por su comentario sobre las mujeres que van por la calle sin "hiyab" (velo islámico), que ha causado una gran polémica entre los australianos.
"Pido perdón sin reservas a cualquier mujer que se haya sentido ofendida por mis palabras. Yo sólo pretendía proteger el honor de la mujer", declaró Al-Hilaly, según la agencia AAP.
El líder islámico atribuyó la polémica a que la versión traducida de su sermón es incompleta.
Si la mujer hubiera estado en su habitación, en su casa, con su 'hiyab', no hubiera ocurrido el problema
"Si pones carne sin cubrir en la calle, o en el jardín, o el parque, o el patio trasero, y vienen los gatos y se la comen, ¿de quién es la culpa, de los gatos o de la carne descubierta?", planteó el jeque, según la traducción del diario "The Australian".
"El problema es la carne descubierta. Si la mujer hubiera estado en su habitación, en su casa, con su 'hiyab', no hubiera ocurrido el problema", añadió Al-Hilaly.
El sermón, titulado "Por qué los hombres fueron mencionados antes que las mujeres por el delito del robo y las mujeres antes que los hombres por el pecado de la fornicación", estaba escrito en árabe y fue pronunciado hace un mes con motivo del inicio del ramadán ante 500 fieles en Sydney.
Al-Hilaly explicó que trataba de las enseñanzas religiosas sobre la modestia y criticaba la violación: "Yo condeno la violación y reitero que es un pecado capital".
Entre las muchas reacciones surgidas, el ministro australiano de Hacienda, Peter Costello, manifestó que estos comentarios "invitan a la gente a tratar a las mujeres de forma degradante y deshumanizante".
Costello afirmó que los líderes de las iglesias Católica y Anglicana de Australia nunca habrían hecho comentarios de ese tipo y animó a los musulmanes a condenarlos.
En Australia viven casi 300.000 musulmanes, que conforman un 1,5 por ciento de la población total del país, según el censo del 2001.
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Carne al descubierto
Por Abul Kasem

Una vez más, los "musulmanes moderados" tratan de controlar el daño  causado. Falsean, dan la vuelta, suavizan las palabras y usan una lógica perversa para enmarcar lo que dijo el imán de "la carne", el de la mezquita de Lakemba en NSW, Australia, con respecto a la carne al descubierto de las infieles (quiero con ello significar las mujeres blancas australianas en particular) y dejar claro  que aquello era solo la opinión particular de ese imán y que nada tiene que ver con el islam.

Para calibrar las mentiras y tergiversaciones propagadas por estos musulmanes "moderados" busquemos en el Corán.
Leamos el versículo 33:59 del Corán:

¡Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con el manto. Es lo mejor para que se las distinga y no sean molestadas. Alá es indulgente, misericordioso.

El más eminente exégeta del Corán, ibn Kathir, comenta acerca de este versículo:

Aquí Alá le dice a su Mensajero que ordene a las creyentes, especialmente a sus esposas e hijas en virtud de su posición honorífica, que cubran sus cuerpos con sus jilbabs, de manera que se las distinga por su apariencia de otras mujeres de antes de la jahiliya (época anterior a la aparición del islam en Arabia) y de las esclavas. El jilbab es una rida', que se lleva sobre el khimar. Este era el punto de vista de ibn Mas'ud, 'Ubaydah, Qatadah, Al-Hassn Al-Basri, Sa'id bin Jubayr, Ibrahim an-Nakha, 'Ata Al-Khurasani y otros.  Es la costumbre de Izar hoy en día. Al-Jauhari dijo: "El jilhab es la vestimenta exterior. 'Ali bin Abi Tallah contaba que Ibn 'Abbas dijo que Alá ordenó  a las creyentes, cuando salieran de su casa por algún motivo necesario, que cubrieran sus caras, desde la parte superior de la cabeza, con el jilhab, dejando solo un ojo visible. Muhammad bin Sirin decía,  "Le pregunté a 'Ubaydah As-Salmani acerca del Ayah: (la obligación de cubrir sus cuerpos con los jalabib) Se cubrió su rostro y su cabeza dejando solo el ojo izquierdo visible"  (Será mejor que tengan que ser conocidas de esta manera, de forma que no sean molestadas), lo que significa,  si hacen eso, será sabido por todos que ellas son libres y no  unas esclavas  o unas furcias cualquiera.

Por favor, lean la frase otra vez. Dice:
"Si hacen eso, será sabido por todos que ellas son libres y no  unas esclavas o unas furcias cualquiera". Ibn Kathir.

La anterior explicación de ibn Khatir significa:

Las mujeres infieles que no esconden su carne dentro del Jilhab y el Hijab son bien sirvientas, bien prostitutas.

Las mujeres blancas australianas que no visten a la manera islámica son sirvientas o prostitutas.

En el islam los hombres están autorizados a mantener relaciones sexuales sin límite con sirvientas y/o esclavas sexuales. Un musulmán realiza una violación solo si tiene sexo con una mujer musulmana fuera del matrimonio. Forzar a una mujer infiel para tener una relación sexual con ella no constituye violación, islámicamente hablando.

La conclusión natural es que estos hombres musulmanes son completamente libres de violar islámicamente a esas infieles, si tales furcias caen en manos de aquellos.

No tiene ningún sentido acusar a este gran imán de malinterpretar el islam. El sabe de lo que habla. Tiene la certidumbre de que lo que dice es islámicamente correcto. El Corán lo respalda al cien por cien, como lo explica ni más ni menos que ibn Kathir. Maldigan el Corán antes de maldecir a este jeque del islam.
De hecho, este "imán de la carne", explicó cándidamente su discurso diciendo que su referencia a la "carne" iba dirigida a furcias y prostitutas.

Lo que dijo quedaba muy claro, las mujeres blancas australianas que visten con poca ropa y de forma provocativa (anti-islámicamente)  y se aventuran en territorio islámico, como Kalemba, Auburn, Punch bowl, Granville, (los barrios musulmanes de Sydney) son unas auténticas desvergonzadas y unas putas,  y resultan completamente indicadas para una violación islámica. El Corán autoriza a los hombres musulmanes  a vejar sexualmente a estas mujeres, pues no son mejores que cualquier sirvienta o prostituta.


 Abul Kasem
http://www.annomot.com/AbulKasem
Fotografía del Imán de Lakemba